Nuestra Familia en CabanaLanz
LUCAS
Nuestro Lucas es una especie de ¨ Ganso de máscara roja ¨, llegó a nuestra vida por casualidad, hace dos años, cuando nos encontrábamos en nuestro cultivo como un día cualquiera, de repente vimos a lo lejos un animal de color blanco moverse, enseguida supimos que necesitaba nuestra ayuda… Nos dirigimos hacia el lugar, y allí estaba él, muy asustado, sin saber a dónde ir y hambriento. No sabíamos de dónde había salido, solamente sabíamos que debíamos ayudarle. Cuando lo encontramos apenas tenía unos meses de edad, y aunque estuvo los dos primeros meses bastante desconfiado, poco a poco alimentándolo, con caricias y respeto, nos ganamos su confianza, él ha encontrado su hogar y junto con nuestras queridas gallinas forman un equipo tan peculiar como precioso.

Misifusi
Nuestra pequeña gata, Misifusi, llegó con sus hermanos para enseñarnos que con amor, confianza y respeto todo se puede conseguir… Los encontramos con menos de un mes de vida junto con su mamá, ellos estaban muy asustados y desconfiaban de todas las personas, nunca imaginamos cuando esta andadura comenzó, el nivel de confianza que iban a depositar de nuevo en las personas. Ella es la más confiada de los hermanos, cariñosa y es un ser que desprende amor y esperanza, con su tierna mirada es capaz de cautivar a quien la conozca, le encanta comer y recibir caricias, aunque a veces al principio de conocer a alguien prefiere mantener las distancias.

charlie
Aquí tenemos al bonito Charlie, a la izquierda, es el macho de nuestra querida familia gatuna, acompañado de su bonita hermana, Misifusi, a la derecha. Charlie, aunque es bastante asustadizo, le encanta estar presente en todo momento, es muy observador y le encanta quedarse en un segundo plano. Aunque sus avances de confianza hacia nosotros han sido gigantes, aún no le gusta socializar demasiado con otras personas, eso sí, está atento a cualquier movimiento y cosa que hagas, y acepta cualquier tentempié que le ofrezcas desde la distancia. Le encanta jugar con su hermana, hacer trastadas con los troncos de los árboles, hamacas… y tumbarse cerca de nosotros a descansar. Respetamos su espacio y él nos lo agradece dándonos confianza y regalándonos su presencia día a día.
